Madre Belén representa para muchas personas en los distintos lugares por los que pasó una referencia espiritual y de compromiso, entrega y cercanía hacia las personas. Vivió y contribuyó a una iglesia y un mundo en tiempos de cambio con la capacidad de transformación de la espiritualidad Spínola, centrada en el anuncio del amor personal de Jesucristo.
Origen y primeros años
Madre Belén nació en Sevilla el 6 de octubre de
1916 y fue bautizada en la Parroquia del Divino
Salvador el 3 de noviembre del
mismo año. Perteneció a una familia profundamente cristiana. La muerte
prematura de sus padres —su madre cuando tenía dos años y su padre cuando tenía
once— marcó su vida y forjó en ella un espíritu interior fuerte, sensible y abierto a las
necesidades de otros.
Creció y se educó interna en el Colegio de las Esclavas del
Divino Corazón de Sevilla,
que se convirtió en su hogar durante esta importante etapa de su vida. El
acercamiento a las personas más pobres de su entorno con acciones de caridad
era ya una práctica en esta parte de su vida.
Vocación
A
los 21 años, el 19 de marzo de 1938, ingresó en el noviciado de las
Esclavas del Divino Corazón. Profesó en 1940 y tomó el nombre de Madre Belén. Desde el inicio de su
vida religiosa mostró una profunda vocación educativa, social y evangelizadora..
Primera
misión apostólica en España
Trabajó
en los colegios de Aracena y Linares, localidad donde destacó
especialmente por su servicio social y pastoral entre las personas vulnerables
de la zona más pobre de la localidad. Allí germinó poco a poco su deseo de una
entrega misionera total, que le llevó a ofrecerse para servir en las Misiones.
Misión en Brasil (1953–1968)
En
1953 fue enviada a Dianópolis, en el centro de Brasil: un lugar
pobre, incomunicado y de enorme necesidad. Allí dedicó nueve años al
apostolado, a la catequesis y al acompañamiento de los más desfavorecidos,
viviendo una entrega radical que marcó su vida espiritual. Fundó sucesivas obras
apostólicas para atender a las diferentes necesidades de la población, tanto
educativas, como espirituales o de salud. Posteriormente sirvió seis años en Volta Redonda. Esta etapa misionera es
considerada la más decisiva de su trayectoria, y su figura ha permanecido en el
recuerdo y la devoción sencilla de las personas y comunidades con las que
convivió en Brasil.
Servicio en gobierno y
últimos años
En
1968 regresó a España al ser elegida Consejera General. Tras esa etapa, asumió la
responsabilidad de Superiora Regional de España-Norte, y después se incorporó a
comunidades de Valdezorras y Sanlúcar la Mayor, en Sevilla, donde afrontó su
última enfermedad con la misma generosidad y serenidad que caracterizaron su
vida. Falleció el 12 de noviembre de 1977. Sus restos descansan en
la iglesia del Colegio de Sanlúcar la Mayor.
La figura de Madre Belén encarna con profundidad la
espiritualidad del beato Marcelo Spínola y de Celia Méndez:
·
Sencillez y humildad como forma de estar en el
mundo.
·
Entrega total, especialmente hacia los
más pobres.
·
Educación como misión y lugar de encuentro con
Dios.
·
Confianza plena, incluso en la dificultad,
el dolor o la incomprensión.
·
Amor activo, capaz de traducirse en
gestos concretos, discretos y constantes.
·
Voluntad de transformación y disponibilidad sin
reservas para servir donde hiciera falta.
Su vida fue un testimonio de alegría serena, esperanza y
fortaleza en medio de la adversidad. Estas características siguen iluminando
hoy el proyecto educativo y espiritual Spínola en todo el mundo.
Proceso de
canonización: líneas principales
Etapa diocesana en el
Arzobispado de Sevilla (2012–2015)
·
2012: Nombramiento del
postulador diocesano (Teodoro León Muñoz) y publicación del edicto de apertura.
·
2013: Constitución del tribunal
diocesano, comisión histórica y teólogo censor.
·
2015: Clausura oficial del
proceso diocesano en Sanlúcar la Mayor.
Etapa romana
(2015–2026)
·
Validación del proceso.
·
Nombramientos sucesivos de postuladores y relatores.
·
Investigación suplementaria requerida por la Santa Sede.
·
Marzo de 2026: El Papa León XIV declara a Madre Belén Venerable, reconociendo oficialmente
sus virtudes heroicas.
Este reconocimiento papal
supone un paso oficial y decisivo hacia su beatificación, para lo cual será
necesaria la aprobación de un milagro atribuido a su intercesión. Se une así
como referente espiritual y social a los fundadores de la Congregación, el Beato
Marcelo Spínola y la Venerable Celia Méndez.
Importancia del reconocimiento
Para la Iglesia y para la familia Spínola, la declaración de Madre Belén como Venerable confirma y visibiliza un legado que ya se vivía en centros educativos, comunidades y obras sociales. Su figura se une a la inspiración del estilo pedagógico Spínola, centrado en la persona, la cercanía y el corazón. El ejemplo de su entrega misionera impulsa, además, la actual labor internacional de la Congregación y la Familia Spínola, presentes actualmente en 9 países de África, América del Sur, Asia y Europa.


.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario